
Una fachada ventilada es un sistema eficaz de reducción de las radiaciones solares sobre un edificio. Para ello, en el exterior del edificio, se instala una capa separada del muro, creando una cámara de aire. Es importante que la cámara de aire esté abierta en la zona superior e inferior, permitiendo la circulación ascendente del aire.
Durante los meses más cálidos y de mayor radiación solar es cuando la fachada ventilada realiza su función. Los rayos solares inciden sobre ella, calentándola y calentando la cámara de aire. Esto genera una corriente convectiva haciendo que el aire caliente salga por la parte superior. Para ello es fundamental que los elementos de fijación de la fachada ventilada estén dispuestos en sentido vertical, para no interrumpir la circulación del aire.
Nosotros hemos optado por crear la fachada ventilada de tableros de OSB. Estos tableros están fabricados a partir de maderas recicladas, restos de cortes, etc. Además incorporan un bajo porcentaje de resinas y poseen una gran resistencia. Para proteger los tableros y cambiar su color los barnizamos con barniz al agua de tono naranja. También pusimos tableros de OSB sobre las rejas, para controlar la radiación solar sobre las ventanas.
La instalación fue sencilla. Primero instalamos unos listones de DM en sentido vertical, fijados a la pared mediante tacos y tornillos. Posteriormente unimos los tableros de OSB a los listones con tornillos de acero inoxidable y sellamos con silicona las juntas entre los tableros. El resultado es una bonita y sostenible fachada que nos ayudará a mantener fresca la planta superior de la vivienda.





