Las ventanas son uno de los elementos más importantes en las viviendas. Desde el punto de vista de la bioconstrucción las ventanas se utilizan para aportar luz natural, calor en los días soleados de invierno y refrigeración en las noche de verano. Pero un exceso de superficie destinada a ventanas puede provocar altas pérdidas energéticas en invierno y excesivas ganancias en verano. Por lo tanto hay que optar por ventanas de gran capacidad de aislamiento y con un tamaño moderado.
Nuestra elección:
Nosotros hemos optado por ventanas de madera de pino sueco con certificado de gestión sostenible FSC y tratadas con barnices ecológicos. La madera es un material renovable y con una alta capacidad aislante, lo que hace que sea un material ideal para las ventanas. El único punto negativo de la madera es su debilidad frente al sol, por ello, en climas como el mediterráneo, es preferible que los barnices utilizados sean de tonos oscuros. Es muy importante que la madera utilizada sea de procedencia europea, ya que la talada en otras zonas, especialmente África y Asia, suele ser extraída de forma "ilegal" dañando a los ecosistemas y comunidades locales. Nunca compréis ventanas u otros productos de iroko o teca.Los vidrios son dobles (3+3/16/4) con una cámara de aire de 16mm. rellena de argón y con control solar. El argón es un gas noble de baja conductividad térmica, con lo que se consigue una excelente capacidad de aislamiento.
Las ventanas han sido fabricadas por Benito Sistemas, empresa incluida en la cadena de custodia, por lo que puede garantizar la procedencia sostenible de la madera utilizada. La distribución e instalación ha sido realizada por Tecnimatic.
Otras alternativas:
Desafortunadamente, las ventanas más utilizadas en la construcción son las de PVC y las de aluminio, ambas con graves consecuencias negativas para el medio ambiente. Las ventanas de PVC producen una gran cantidad de contaminantes tóxicos relacionados con el cloro, tanto durante su fabricación como al final de su vida útil. Además están fabricadas a partir de materiales no renovables y no son reciclables. El único punto positivo del PVC es su gran capacidad de aislamiento. Las ventanas de aluminio son una alternativa menos tóxica al PVC, pero las minas de bauxita de las que se extrae el mineral provocan graves problemas ambientales y sociales en las zonas de explotación. La gran conductividad térmica del aluminio hace imprescindible utilizar ventanas con rotura de puente térmico. Una alternativa aceptable son las ventanas de madera-aluminio, son ventanas con la parte exterior de aluminio y el interior de madera, porque requieren menos cantidad de aluminino y se aprovechan las capacidades aislantes de la madera. Con respecto a los vidrios, lo más común es poner un 4/10/4, es decir dos vidrios de 4mm con una cámara de aire en medio de 10mm. Esto puede ser un error, ya que con por poco dinero más pueden instalarse unos vidrios más aislantes, robustos y con control solar (en el caso de que se considere adecuado su uso), lo que a la larga será mucho más rentable.
Costes:- Madera con certificado FSC: 1000 €- Madera con certificado PEFC: 850 € - Aluminio con rotura puente térmico: 650 €
- Bambú-Aluminio: 1300 €
Estos precios son orientativos, para una ventana de 160x160cm. sin persiana. No incluyen IVA ni el coste de la instalación.
Conclusiones:
Es fundamental instalar unas ventanas con gran capicidad de aislamiento. La mejor opción son las ventanas de madera de procedencia europea con certificado FSC con vidrios dobles y una gran cámara de aire, como mínimo 12mm . También es muy importante que las ventanas sean oscilantes, ya que las de corredera no permiten un cierre hermético.